Viaje a Sevilla: Parte 2

Como lo prometido es deuda, decidí compartir hoy esta entrada sobre mi lugar favorito de Sevilla. Lo mencioné en el primer post que escribí sobre este viaje y aquí voy!

Mafe Roig Photography Sevilla

Parque de María Luisa – SevillaEl segundo día de nuestra estadía en Sevilla decidimos ir a conocer Plaza España. Aparecía mencionada en todas las guías turísticas de Sevilla y ya había visto fotos de amigos que habían ido, así que sabíamos que era una parada obligada.

Lo que nunca esperé que es que Plaza España fuera parte del parque más bonito que he visitado. El Parque de María Luisa se convirtió rápidamente en mi lugar favorito de Sevilla. No sé si fue la paz que transmitía, la vegetación, el ambiente en general o una combinación de todas esas cosas, pero cuando llegué, no me quería ir.

Tanto así que el último día antes de regresar a la estación de tren, decidimos volver a ir y poder recorrerlo de principio a fin.  Y justo ese día descubrimos el Monumento Becquer. Lo primero que llama la atención es el gigante ciprés de los pantanos (ahí descubrí que ese es su nombre) que se eleva metros y metros y cae por encima del increíble monumento de mármol que protagoniza la escena.

Mafe Roig Photography Monumento Becquer Sevilla

El “amor ilusionado”, el “amor poseído” y el “amor perdido”.

La glorieta está llena de flores y justo en frente del monumento hay un pequeño estante blanco en donde las personas dejan poemas, flores y libros en honor al amor. La sombra de las hojas, los rayos de sol que se filtran por las ramas, las flores, la composición del monumento y todo lo que representan hicieron de este sitio un lugar mágico para mi.

No saben cuánto nos alegramos de haber decidido aprovechar el poquito tiempo que nos quedaba antes de regresar a Barcelona para visitar este parque una vez más.

Aquí les dejo una recopilación de fotos. Espero que les gusten!

 

 

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¿Cómo comencé con la fotografía?

Así como muchas de las cosas buenas de la vida, mi historia con la fotografía comenzó en la playa.

Mafe Roig Photography

Fue un fin de semana, aún en Venezuela, en el 2011. Estábamos en la playa de Río Chico, no recuerdo de qué estábamos hablando, ni cómo surgió la conversación, pero recuerdo el momento exacto en que dije: a mi siempre me ha llamado la atención la fotografía, debería hacer un curso o algo. Mi mamá me dijo que le parecía buena idea, que “por qué no” y quedó decidido.

A penas regresamos a Caracas comencé a buscar información en Internet y recordé haber escuchado del Taller de Fotografía Roberto Mata. Llamé y justo había un curso, Digital 1, a punto de comenzar. Pagamos la inscripción y listo… solo me faltaba la cámara D=.

Recuerdo que mi mamá y yo fuimos a un centro comercial el día ANTES de comenzar el curso a buscar una cámara. Entramos a varias tiendas y por fin encontramos una que se pintaba bien. Era una Canon Rebel XS con un lente 18-55, 3.5f. Perfecta para principiantes. No sabía ni siquiera prenderla y recuerdo que el chico de la tienda comenzó a explicarme funciones de la cámara y yo no tenía ni idea de lo que me decía.

Al día siguiente fui a mi primera clase.

Mafe Roig Photography

Esta es una foto de mi primera tarea. Incluía varias cosas, entre ellas, la imagen de un “bodegón”. La tomé en la cocina de mi casa. Para el momento me pareció que estaba genial, ahora veo varios detalles que me molestan un poco, pero la verdad es que para ser una de mis primeras fotos, no está nada mal!

Desde el primer momento, amé la fotografía. La fotografía me hace feliz, cuando hago fotos, cuando las revelo, las edito, me siento bien, me siento feliz y eso vale oro. Ojalá tú que estás leyendo también tengas algo en tu vida que te haga tan feliz como la fotografía a mi. Y si aún no lo tienes, sigue buscando que seguro lo encontrarás.

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Viaje a Sevilla

Hace un par de semanas tuve la oportunidad de hacer un viaje cortito, pero estupendo, a Sevilla con mis papás.

Sevilla Mafe Roig Photography

Nunca había ido antes y tampoco había escuchado mucho sobre Sevilla, así que no sabía qué esperar. No sé si fue eso (el ir sin expectativas) o simplemente que Sevilla es hermoso y ya. Sin más explicaciones.

El centro histórico de Sevilla parece sacado de un cuento ilustrado. Flores blancas, rosas, árboles lilas, edificios vestidos con cerámicas de colores, músicos y lectores apostados a la orilla del río Guadalquivir pintan un paisaje de ensueño.

La verdad es que me di un gusto haciendo fotos de Sevilla. A pesar de que estuvo bastante nublado la mayor parte del tiempo, al final creo que eso le dio un gustito especial a mis fotos. Además, nos vino bastante bien porque de hacer sol, no habríamos podido pasear tanto como lo hicimos.

Sevilla Mafe Roig Photography

Caminamos todo lo que pudimos y todo lo que nos aguantaron los pies. Visitamos los lugares obligatorios: La Giralda, La Catedral, Plaza España y todas las callecitas llenas de restaurantes y de tienditas de cerámica que los comunican.

Definitvamente creo que le tomé un cariño especial a Sevilla (algo que no esperaba que pasara). Este viaje me dejó con ganas de viajar más, de conocer más, de perderme en rincones nuevos y pasar horas leyendo la historia de los lugares que visite.

Mi lugar favorito de Sevilla fue el Parque de María Luisa donde está Plaza España. Me gustó tanto, que le voy a dedicar una entrada completa a él solito. Por ahora les dejo una galería con algunas de las fotos que hice este viaje.

Espero que les gusten.

Compañeros

Mafe Roig Photography

“El mundo nace en cada beso” Es es el nombre de este foto mosaico que decora un rinconcito de Barcelona.

Está conformado de la contribución de 4.000 mil fotografías enviadas por ciudadanos, personas que querían ser parte de esta obra de arte. La temática de las fotos es “momentos de libertad”

Mafe Roig Photography

Ahora todas estas personas vivirán como Compañeros en esta increíble obra mientras permanezca en el tiempo.

Comentarios que les dicen a los fotógrafos

Mafe Roig Photography

  • ¡Qué foto tan buena!¡Tú cámara hace fotos increíbles! O cualquiera de las siguientes variantes:
    • “Con esa cámara cualquier hace fotos buenas”
    • “Esa cámara hace que todo se vea bien”
  • “¿Me puedes mandar las fotos que no editaste? / “No me muestres solo una selección, quiero ver TODAS las fotos así estén sin retocar”. Esto es algo muy común y sé que a muchos fotógrafos no les importa enviar material sin revelar/editar/retocar. Yo creo que enviar imágenes en ese estado es entregar trabajo sin terminar. Además, hay muchas razones por las que un fotógrafo no envía nunca el 100% de las imágenes que hace. En una sesión de fotos puede ocurrir muchas cosas, las personas puedes cerrar los ojos en un mal momento, poner una expresión facial extraña, una imagen puede quedar movida por mil razones diferentes y por este tipo de cosas es que no se envía el 100% de las imágenes de una sesión. Si un cliente llegase a publicar una imagen sin revelar o editar, quien quedará mal será el fotógrafo y su trabajo.
  • “No te tardes mucho tiempo editando, pon un filtro y ya”. No. Relevar fotos es un trabajo muy meticuloso. No existen “filtros” anti arrugas, anti celulitis, anti ojeras, ni de brillo contraste, temperatura de color que se adapten justamente a lo que el fotógrafo está buscando para una imagen en particular. Aún si se trata de fotos de la misma sesión, cada imagen es única y merece su propio tiempo de procesado.
  • “Si tuviese tiempo, me haría las fotos yo mismo”. Sí, puedes hacer las fotos tu mismo, pero de seguro no tendrás un resultado profesional como el que estás buscando.
  • “Mira qué buena esta foto que hice con mi celular, ¡deberías tomar la misma!”. Bueno… sí, ok… no sé.

Sé que este tipo de cosas ocurren a muchas profesiones, no solo a los fotógrafos y me pareció que podría ser interesante y divertido compartir mis experiencias! ¿Qué es lo más “gracioso” que te han dicho sobre tu profesión?

 

 

Editar VS Revelar

Cuando hablo de cómo proceso mis fotos, siempre hablo de revelado, no de edición (al menos que de verdad sienta que es eso exactamente lo que estoy haciendo). Creo que hay una gran diferencia entre los dos conceptos.

Mafe Roig Photography

Uso Adobe Lightroom para revelar mis fotos

Vamos a ponernos técnicos por un momento. Si buscamos “editar” en el diccionario, hace referencia a: revisar, reescribir, corregir, alterar, borrar.

Mientras que “revelar” hace referencia a: mejorar, explotar, magnificar, agrandar, redefinir, enriquecer.

Eso es exactamente de lo que estoy hablando. Cuando hablamos de editar nuestras imágenes, pienso que eso significa hacer cambios que alteran significativamente a la imagen RAW original. Por ejemplo, la fotografía de fantasía, cuando queremos agregar o quitar ciertos elementos. Incluso cuando las modelos son retocadas y editadas para verse de cierta forma en fotografía de moda.

Cuando revelamos nuestras imágenes, no las estamos cambiando. Las estamos mejorando, magnificando la información original de la foto. El resultado es que la imagen final es muy similar a la original solo con algunos cambios en contraste, temperatura de la luz, brillo, exposición.

Claro que no estoy diciendo que un método sea mejor que el otro. Simplemente creo que editar y revelar tienen objetivos muy diferentes para una imagen. Depende de nuestro estilo personal como fotógrafos, en lo que deseamos lograr con nuestras imágenes y el tipo de fotografía a la que nos dedicamos.

La verdad es que la primera vez que escuché la diferencia entre “editar” y “revelar” fue de parte de mi primera profesora de fotografía. Fue ella quien lo explicó en una de las clases, me sentí muy identificada con la diferenciación y decidí adoptarlo también.

 

¡Las Fotos Están Ahí!

Sangria Mafe Roig Photography

Una copa de sangría. Luz suave. Una briza fresca y un momento de paz.

Esta foto es de hace un par de años cuando mis papás vinieron de visita sorpresa! Era la segunda vez que lo hacían y no tenía ni idea de que vendrían y se quedaron por un poco más de una semana.

Este día hicimos un picnic en la playa y después, cuando íbamos caminando de regreso a la casa, decidimos sentarnos en un barcito a tomar algo y mi bebida de elección fue una rica sangría.

Fue uno de esos momentos en los que la escena se construye sola. El color de la sangría, la forma en que le daba el sol a través de los cubos de hielos y el ambiente encajaron perfecto. Algunas veces las fotos están justo frente a nosotros. Solo tenemos que mantener nuestra mirada entrenada y curiosa para no perdernos de estos momentos.

La luz tan bonita duró menos de 5 minutos (menos que la sangría!)

Y esta foto me encanta porque recuerdo ese día y ese momento tan genial.