Cámaras invisibles

Luces

La fotografía cambia la forma de ver las cosas. Todo tiene detalles que no se mostraban antes, los rasgos de un rostro saltan a la vista de la forma más obvia, los objetos tienen ángulos nuevos, y hasta una personalidad se hace fotografiable.

La luz ya no se ve igual tampoco, ahora tiene tonalidades y significados. Puede ser alegre, triste, melancólica, ansiosa, tranquila… ahora la luz tiene estados de ánimo.

Y entonces tomo fotos con la mirada. Voy caminando por la calle y me imagino cómo fotografiaría a esa chica de ojos verdes, pecas y cabello rojo. El encuadre, la luz, el contraste, los colores y la fotografía final en un pestañear.

Hago posar a esa señora que guarda tanto parecido con su pequeño yorkshire para demostrar “cómo se parecen las cosas a su dueño”, como esa película de Disney me hace recordar.

Hacer fotografías con la mirada es un ejercicio genial que con el tiempo se hace inevitable. Viene con el paquete de ser fotógrafo.  Es cuestión de sentir tanta pasión por algo que no se pueda pasar un día sin vivirlo. Así como los músicos tocando instrumentos invisibles, no tener una cámara no significa no hacer fotos.

Y esto es excelente porque ayuda a desarrollar una visión, un estilo personal. ¿Qué mejor lugar para hacer eso que en nuestras mentes? Ver fotografías en todas partes entrena la mirada y el procesamiento de la imagen ocurre en la mente, abriendo posibilidades infinitas de edición que luego podemos aplicar a la realidad.

En conclusión, darnos a esta práctica ayudará a tener más claro qué es lo queremos y a dónde pueden llegar nuestras imágenes. La imaginación no tiene límites.

 

 

 

Haciendo macros sin objetivos macros

Macro Drops

Tierra encapsulada en gotas de lluvia

Hacer fotos macros es extremadamente divertido. Es un estilo que nos abre las puertas a un mundo de detalles increíbles, a cosas que jamás pudiéramos ver sin la ayuda de nuestra cámara.

Sin embargo, puede pasar que, aunque tengamos muchas ganas de hacer macrofotografía nos topemos con par de paredes. Primero, no todas las cámaras tienen la opción para fotografiar en esta modalidad y, en caso de que la tengan, mi experiencia me dice que no suele ser muy efectiva. Por lo general se trata de falsos macros que no amplían el objeto como debería ser.

Y, segundo, puede ser que consideremos comprar un objetivo macro, especial y únicamente diseñado para este tipo de fotografía. Pero al estar especialmente graduados para enfocar a distancias muy cortas, son los objetivos más costosos del mercado.

Sí. Puede ser desalentador. Pero, ¿qué tal si existe una tercera opción para hacer macros? El año pasado cuando estaba haciendo un curso de fotografía en Bogotá, Colombia, mi profesor me enseñó una técnica genial para hacer macros reales sin la necesidad de tener un objetivo especial.

Macro Insectos

Si tienes una cámara de lentes intercambiables tienes más de la mitad del camino recorrido. Lo único que hay que hacer para comenzar a tomar fotografías macros es tomar el objetivo, sacarlo, darle la vuelta y sostenerlo al revés en su lugar. Ahora estás listos para la macrofotografía.

Macro Flor

Es importante tener varios detalles en cuenta al utilizar esta técnica improvisada. En primer lugar, es importante tener muy buena iluminación para poder tener una velocidad de obturación rápida, ya que al estar sosteniendo el lente con nuestras manos se mueve mucho y si disparamos con una velocidad lenta, pues nuestra foto quedará movida.

Les aconsejo graduar la velocidad y apertura antes de voltear el lente, de esta forma ya tendrán unos parámetros adecuados para realizar las fotografías. El método para enfocar también cambia al desencajar el objetivo. Ahora la distancia focal se regulará dependiendo de cuánto acerquemos o alejemos nuestro cuerpo físicamente del objetivo que deseamos fotografiar.

Macro insecto

Realmente es una técnica muy buena para comenzar a hacer macrofotografía si no disponemos de un lente especializado para ello. Solo recuerden ser pacientes, tener buena iluminación y acercarse mucho a su objeto.

 

El cambio del girasol

Girasol

Hoy estaba arreglando un poco el pequeño jardín del balcón, en donde, entre fresas, menta y albahaca vive un girasol. Desde que forma parte de la pequeña familia de plantas, los girasoles han muerto y vuelto a nacer más veces de las que puedo contar.

Es impresionante la frecuencia con que se renuevan. A penas muere una flor, otras tres ya vienen en camino. Y, por lo general, los grandes, intensos y brillantes girasoles son modelos perfectos para mis fotos, pero hoy decidí darles un enfoque diferente.

Decidí guardar los girasoles marchitos. Después de que los corté se me hicieron sumamente atractivos y, prácticamente comencé a fotografiarlos en mi mente. Estas son las imágenes que capturé.

20130809_142153 (2)

Me pareció que había una belleza tan especial en los girasoles marchitos que fui corriendo por mi cámara. Los colores ya no son intensos, ahora son suaves, delicados, como en una fotografía antigua. Los pétalos ya no son jóvenes y tersos, ahora son arrugados y crujientes. Se encogen, como si el sol los hubiera  bronceado demasiado.

Ambas etapas del girasol me parecen espectaculares. Aunque quizás la apuesta obvia es fotografiar al girasol en su momento más brillante, la opción de hacerlo cuando ya se ha marchitado tiene un encanto especial.

drysunflower

Es presentar algo, que puede ser un lugar común, de otra forma, mostrar su otra cara. Y me parece que es una idea que vale la pena practicar y aplicar a todo lo que hacemos, a todo lo que nos pasa.

Torta de Queso

Cheese Cake

En Mi Primera Entrada mencioné que mi blog trataría, básicamente, tres temas, el mundo del mercadeo, la incontrolable afición por la fotografía y la pasión por los placeres culinarios. Pero es momento de reconocer que de todos ellos, la fotografía ocupa el 80% de mi mente y de mis entradas.

Sin embargo, hoy las cosas cambian un poco! Ayer, para calmar los antojos vespertinos de dulce, decidí hacer una torta de queso. Además, pasaría un buen rato y, sí, no puedo negar que pensé que sería una oportunidad perfecta para practicar la fotografía de alimentos, uno de los tipos más retadores de fotografía.

Después de  separar, medir, mezclar, hornear y refrigerar tuve como resultado una deliciosa, cremosa y dorada torta de queso. Definitivamente cocinar un postre en una tarde de verano, escuchando un poco de música francesa es un maravilloso placer de la vida.

Luego de esperar, casi un día, a tener la luz adecuada, le hice una pequeña sesión de fotos a mi querida torta de queso. La coloqué en una mesa con un par de manteles para dar un toque de calidez a las imágenes. También me cercioré de tener un fondo unicolor, en este caso, blanco, para no distraer la atención de mi protagonista y, además, dar claridad y sensación de frescura y limpieza a las fotografías.

Cheese Cake

Creo que el resultado fue bastante bueno, considerando mi poca experiencia en fotografía de alimentos.  Quizás me hubiese gustado intentar algunas tomas con un fondo diferente, lo haré para la próxima vez. Me gustaría practicar más éste tipo de fotografías.

Y llegó el verano

Relajandose en verano

Bienvenido agosto y bienvenido el verano! Mucho sol, calor, cielo azul y un poco de brisa fresca. Definitivamente la armonía de todos estos elementos nos trae una de las épocas más divertidas del año.

Pareciera que el clima conspirara para traernos días espectaculares en que la única opción es estar de buen humor. Y es que cómo resistirse, si al abrir la ventana por las mañanas, el cielo, claro y azul nos saluda, y los rayos de sol, sin invitación, se cuelan por la ventana a dar los buenos días.

2013-08-03 15.31.41

Además, es una estación especial para compartir con nuestra cámara. Los paisajes que nos ofrece el verano son únicos. Tenemos la oportunidad de salir a fotografiar con una iluminación increíble escenas que solo veremos en estos meses y traducir el sentimiento de esta época a nuestras imágenes.

Simplemente son meses para disfrutar. Estemos o no oficialmente de vacaciones, hay algo que en el verano se siente diferente y hay que aprovecharlo.

Verano

Es momento de respirar aire fresco, hacer picnics, ir a la playa, excursionar y tomar el sol. Sal a pasear después del trabajo, estudia en el parque, toma tu bebida favorita, saborea un refrescante helado y toma fotos increíbles para llevar el verano contigo el resto del año.