Un Abrazo

Ayer estaba en el autobús camino al trabajo. Todo estaba bastante igual a cualquier otro día, excepto por una cosa. Por alguna razón estaba más observadora que otros días. Iba muy consciente de todo a mi alrededor y me mente estaba en lugar muy imaginativo y creativo.

Realmente estaba viendo y de pronto hubo algo que se llevó toda mi atención.

Desde una ventana del autobús vi a dos personas de pie, en la acera, frente a un edificio. Se estaban abrazando.

Ella llevaba un suéter gris, tejido que se veía, por lo menos una talla más grande de la que debería ser; él llevaba uno naranja. Parecían padre e hija y él la estaba consolando.

La mujer estaba completamente hundida en sus brazos mientras él pasaba su mano de arriba a abajo, con suaves movimientos por su espalda…arriba, abajo…arriba, abajo… La expresión en su rostro me hizo entender que sentía dolor por el dolor de la mujer que abrazaba.

No llegué a ver su cara pero pude notar que estaba realmente triste.

Parecía que el abrazo duraría para siempre, como si fuera una imagen congelada en el tiempo y en el espacio.

Para mí se siente como si todavía estuvieran ahí, inmersos en ese íntimo y eterno  abrazo.

De verdad espero que hoy estén mejor. Y para ti, que estás leyendo esto, te mando un gran abrazo. Que todas tus preocupaciones desaparezcan y encuentres paz y tranquilidad.

Hoy no hay fotos, solo la imagen mental de un abrazo.